Pickleball está creciendo rápidamente en los Países Bajos y La Haya ya cuenta con una comunidad activa de jugadores.
Ya sea que nunca hayas tocado una paleta de pickleball o estés buscando juegos competitivos, hay varias maneras de ingresar a la cancha.
Pickleball en DINX
Una de las opciones más consolidadas en La Haya es DINX Pickleball.
DINX juega en Sportcentrum Mariahoeve y ofrece sesiones para diferentes niveles, incluidas presentaciones para principiantes, juego social, entrenamiento y sesiones competitivas.
El club es particularmente accesible si eres nuevo en el pickleball porque hay equipo disponible durante las presentaciones de principiantes. Eso significa que no es necesario que compres un remo antes de probar este deporte.
Puedes encontrar más información sobre cómo jugar en la ciudad en la página de DINX Pickleball The Hague.
¿Qué pasa si nunca has jugado antes?
No te preocupes.
Pickleball es relativamente fácil de aprender, especialmente si has jugado anteriormente tenis, pádel, bádminton, squash o tenis de mesa.
DINX ofrece introducciones para principiantes donde se explican las reglas y técnicas básicas antes de empezar a jugar.
Una vez que sepas cómo servir, anotar y mantener una jugada, podrás empezar a unirte a juegos regulares.
Otras ubicaciones de Pickleball en La Haya
Los Países Bajos ahora tienen clubes de pickleball y lugares de juego en todo el país.
La descripción general de ubicaciones de NL Pickleball enumera oportunidades de juego en La Haya, así como ubicaciones cercanas como Wassenaar, Zoetermeer, Leiden/Warmond y otras ciudades de Zuid-Holland.
Vale la pena consultar la lista periódicamente porque siguen apareciendo nuevas ubicaciones.
¿Qué deberías traer?
Para tu primera sesión, suele ser suficiente ropa deportiva cómoda y calzado de salón si el organizador te proporciona el equipamiento.
Una vez que empiezas a jugar con regularidad, tener tu propia pala marca una gran diferencia. Te familiarizarás con su peso, equilibrio, agarre y respuesta en lugar de cambiar entre remos prestados.
Y ese suele ser el punto donde comienza la obsesión.
Nos vemos en la cancha.